Río Bravo

Se juega la vida por unos pesos

Ricardo Rodríguez y su familia se dedican a podar palmeras

  • Por: LA TARDE / STAFF
  • 25 MAYO 2018 - .
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Ricardo Rodríguez en los momentos en que laboraba en las alturas podando una palmera de unos 10 metros de altura.

Convierte familia un oficio de alto riesgo en el modo de surtir la despensa y el pago de sus servicios, escuela, ropa y calzado; la salud, eso es aparte, lo mejor es no enfermarse, dice nuestro entrevistado Ricardo Rodríguez, después de descender de la palmera que podaba. 

Esta es una tradición que viene desde mis padres y abuelos, trepa palmeras de hasta 12 metros de altura para podarlas por la cantidad de 350 pesos poniendo en peligro su vida al depender su seguridad de una cadena atada a su cintura y sufrir en las alturas las fuertes rachas de viento, en donde dice lo bueno es que no hace nada de calor y se disfruta la vista.

Con este trabajo evitan cortes de energía al rozar las palmas los cables de corriente eléctrica y daños al caer por si solas las pesadas hojas en vidrios o vehículos estacionados.

Dice a pregunta expresa sobre el tiempo que tiene haciendo este trabajo y nos dice que por lo menos 30 años, -Ricardo, empezó a las 6 ayudando a su padre- y poco a poco le fue perdiendo el miedo a las alturas y agarrándole el gusto, ahora ya es todo un experto y enseña a su hijo José Javier Rodríguez e hija el oficio.

Acompañado de su madre María de Jesús Ramírez y sus hijos, nos comenta que recorre varios municipios, en donde lo requieran para hacer su trabajo allá va, entre ellos Matamoros, Río Bravo y Reynosa, su padre llegó a trabajar incluso en el Valle de Texas, mismo que se retiró del peligroso oficio hace ya unos 5 años.


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