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¿Cómo manejar el estrés laboral en un nuevo trabajo?

Te explicamos consejos para gestionar el estrés laboral cuando empiezas en un trabajo nuevo.

  • Por: AGENCIAS
  • 12 FEBRERO 2024 - .
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El estrés laboral es una respuesta tanto física como emocional que aparecen ante situaciones laborales que se perciben como un desafío o una amenaza.

Saber cómo manejar el estrés laboral en un nuevo trabajo es fundamental para adaptarse bien al rol profesional en el que estamos empezando. Por eso, en este artículo te daré algunos consejos para lograrlo.


CARACTERÍSTICAS DEL ESTRÉS LABORAL

El estrés laboral es una respuesta tanto física como emocional que aparecen ante situaciones laborales que se perciben como un desafío o una amenaza. Las causas pueden ser diversas y éstas afectan a individuos de todos los niveles y tipos de trabajo.

Es común que cuando se cambia de trabajo aparezca cierto estrés e incertidumbre ya que se tendrán nuevos compañeros, nuevos objetivos, nuevo lugar, etc pero gestionarlo de manera efectiva es fundamental para que la salud mental y emocional se mantenga positivamente. Hay que considerar buscar ayuda profesional para establecer estrategias específicas si el estrés laboral es persistente.


ENTRE LAS CARACTERÍSTICAS DEL ESTRÉS LABORAL, PODEMOS ENCONTRAR LAS SIGUIENTES:


PRESIÓN EXCESIVA: presión abrumadora para cumplir con plazos, lograr metas y manejar grandes cargas de trabajo.

AMBIENTE LABORAL NEGATIVO: cuando se está en un ambiente laboral tóxico, puede surgir estrés por la falta de apoyo o la existencia de conflictos interpersonales.

FALTA DE CONTROL: falta de control sobre la toma de decisiones, condiciones laborales o no entender las tareas a realizar.

DESCONEXIÓN ENTRE TRABAJO Y VIDA PERSONAL: dificultades para separar el trabajo del día a día puede conllevar a un agotamiento.

INSEGURIDAD LABORAL: preocuparse por contratos con malas condiciones laborales o cambios en la organización de la empresa.

FALTA DE RECURSOS: falta de personal, apoyo, materiales para cumplir con las responsabilidades laborales.

EXPECTATIVAS: cuando hay expectativas poco realistas ya sean establecidas por una organización o impuestas por uno mismo.

RECONOCIMIENTO: el no recibir reconocimiento o recompensa por el trabajo bien elaborado afectará a la motivación y satisfacción.

PERSONAS PROPENSAS A SUFRIR ESTRÉS LABORAL

El estrés laboral puede afectar a individuos con variedades de personalidades pero hay ciertos rasgos o estilos que pueden predisponer a algunas personas a sufrir niveles altos de estrés en el trabajo. Algunos tipos de personalidades más propensas:


PERFECCIONISTA: las personas que tienden a buscar la perfección y son autoexigentes pueden tener estrés en el ámbito laboral.

OBSESIVA-COMPULSIVA: pueden experimentar estrés cuando no tienen una correcta organización o sienten que no tienen el control en el ámbito laboral.

TIPO A: se caracterizan por la impaciencia y urgencia, suelen tener altos niveles de estrés porque su naturaleza es orientada a objetivos.

Pesimista: personas que tienden a ser pesimistas pueden sufrir estrés laboral por pensarse lo peor.

EXIGENTE CONSIGO MISMO: quienes se imponen estándares altos y se exigen constantemente.

Sensible a la crítica: pueden experimentar estrés cuando reciben alguna crítica o comentario negativo.

INTROVERTIDO: las personas introvertidas al estar en un entorno laboral con personas extrovertidas pueden sufrir estrés laboral por sentirse presionados por tener que interactuar constantemente.

BAJA AUTOESTIMA: individuos inseguros pueden sufrir debido a que se preocupan constantemente por no ser suficientes en su puesto de trabajo.


CONSEJOS PARA MANEJAR EL ESTRÉS LABORAL EN UN NUEVO TRABAJO

Gestionar el estrés laboral es fundamental para que haya un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, así como para mantener la salud física y mental.


1. GESTIONA TU TIEMPO Y LAS PRIORIDADES

En primer lugar, hay que establecer prioridades. Identificar las tareas que hay que llevar a cabo y priorizarlas, es decir, enfocarse en las tareas más importantes y urgentes para evitar agotamiento o sentimientos de abrumación. Utilizar herramientas para gestionar el tiempo (por ejemplo tener una agenda o un calendario de planificación) puede ayudar a que la organización sea más clara.

Los descansos cortos durante el día sirven para desconectar y recargar energías porque, de esta manera, la productividad puede mejorar. Si no se hacen descansos, los sentimientos de agotamiento pueden apoderarse y no permitirán rendir lo suficiente.


2. LA DISTINCIÓN ENTRE JORNADA DE TRABAJO Y VIDA PERSONAL

Por otro lado, se recomienda evitar llevar trabajo a casa y desconectar de todo lo que tiene que ver con el trabajo como por ejemplo no atender correos electrónicos o llamadas fuera del horario laboral. Definir los límites entre el trabajo y la vida personal.


3. LA GESTIÓN DE LAS EXPECTATIVAS

En cuanto a las metas, cuanto más realistas, mejor ya que así no se siente frustración por no llegar a lo programado. Las tareas grandes pueden dividirse en tareas más pequeñas y que puedan ser logradas a corto plazo.


4. LA PRÁCTICA DE LA ASERTIVIDAD

Otra de las claves sobre cómo manejar el estrés laboral en un nuevo trabajo tiene que ver con las relaciones. Comunicar abiertamente a los compañeros o supervisor las necesidades y preocupaciones es saludable para que así generen apoyo y soluciones. Buscar el apoyo de los compañeros de trabajo, familiares o amigos aliviará la carga emocional al compartir con ellos las experiencias.

Establecer límites es necesario, aprender a decir que no para no sobrecargarse de trabajo y responsabilidades no correspondidas. Cuando se llega a un nuevo trabajo, se suelen intentar abarcar más tareas por miedo o vergüenza a decir que no.

Además, aprender a delegar tareas y responsabilidades en otros ya que confiar en diferentes personas para ciertos cargos puede reducir la tensión (la carga se comparte). Si algo no sale como se pretendía, el enfoque debe estar centrado en encontrar soluciones y no culpables.


5. LAS TÉCNICAS DE RELAJACIÓN

En los momentos de máximo estrés es conveniente que se utilice la respiración profunda y relajación para reducir la tensión. Cuando se practica de manera continuada será beneficioso ya que llegará un punto en el que la persona pueda concentrarse en muchos lugares incluso con personas a su alrededor.


6. HAY QUE CUIDAR EL CUERPO Y LA MENTE

Es imprescindible mencionar el autocuidado, dedicar tiempo a actividades que proporcionen sentimientos de felicidad y disfrute, como por ejemplo hobbies, actividades al aire libre, entre otros. Junto a ésto, el cuidado de la salud física mediante dieta equilibrada, sueño controlado y ejercicio regular contribuyen a la disminución del estrés.

Cabe recordar que la gestión del estrés es un proceso individual y no a todas las personas le funciona lo mismo por lo que es una buena opción experimentar con diferentes estrategias para así encontrar la que se adapte mejor al estilo de vida de cada uno.

Éstos son ejemplos generales, debido a que las personalidades son complejas y la interacción de la personalidad con otros factores como el ámbito de trabajo, factores personales, círculo cercano puede influir en cómo se maneja el estrés. Gestionar el estrés es una habilidad que puede desarrollarse mediante estrategias de autocuidado, apoyo, afrontamiento, independientemente del tipo de personalidad que se tenga.

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