Mi Reynosa

El camino de una maestra desde la infancia

Una educadora preescolar comparte cómo maestras de infancia marcaron su vocación docente.

  • Por: LA TARDE STAFF
  • 15 MAYO 2026 - 06:45 p.m..
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En la vida de todo estudiante siempre existe un maestro o maestra que deja huella. A veces, una palabra de aliento, una enseñanza o incluso pequeños gestos cotidianos terminan marcando el rumbo de quienes algún día decidirán seguir sus pasos frente a un salón de clases.

Para Leslie Anahí Guerra Peña, hoy educadora de nivel preescolar, el amor por la enseñanza nació desde la infancia, mientras observaba con admiración a las maestras que formaron parte de sus primeros años escolares.

Con una sonrisa, recuerda cómo desde el kínder disfrutaba permanecer unos minutos más en el aula para ayudar a preparar el salón junto a sus profesoras.

"Los recuerdos que yo tengo del kínder y parte de la primaria es que me la pasaba acomodando los cuadernos con mis maestras, les ayudaba a acomodar el salón y después de clases me quedaba un tiempo para prepararlo para el siguiente día", compartió.

Aquellas pequeñas acciones, que para muchos podrían parecer simples juegos de infancia, fueron despertando en ella el deseo de convertirse algún día en maestra.

Leslie recuerda especialmente a la maestra Lourdes y a "Miss Carlita", docentes que dejaron una profunda huella en su vida y que, sin imaginarlo, terminaron inspirando su vocación profesional.

"Mis maestras fueron una parte fundamental para yo ahorita ser maestra. Me enseñaron mucho. Siempre recuerdo a la maestra Lourdes y a Miss Carlita, ellas me inspiraron mucho a hacer lo que soy, a ser maestra de kínder", expresó.

La influencia de aquellas docentes no terminaba al sonar el timbre de salida. Ya en casa, Leslie continuaba jugando a ser maestra junto a sus hermanas menores, improvisando tareas y utilizando cuadernos para recrear un pequeño salón de clases.

"Yo jugaba con mis hermanas a ser maestra, les ponía trabajos en los cuadernos y así fue como me empezó a envolver esta profesión", relató.

Hoy, aquella niña que ordenaba libros y cuadernos en el aula, se ha convertido en una joven profesionista que disfruta cada día preparar actividades, decorar su salón y compartir conocimientos con sus alumnos de preescolar.

Con paciencia y dedicación, Leslie acompaña a decenas de pequeños en sus primeros pasos dentro de la educación, convirtiéndose ahora ella en ese recuerdo especial que probablemente muchos de sus estudiantes guardarán para toda la vida.

Porque detrás de cada profesionista, muchas veces existe un maestro que sembró inspiración, y en el caso de Leslie, aquellas maestras de infancia lograron despertar una vocación que hoy continúa formando nuevas generaciones.

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