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Desatan zafarrancho en Senado

Un descompuesto Alito´ subió a la tribuna a encarar a Fernández Noroña cuando senadores y diputados de Morena entonaban desde sus escaños el Himno Nacional

  • Por: REFORMA
  • 28 AGOSTO 2025 - 05:09 p.m..
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En la secuencia gráfica se aprecia a los contendientes como si estuvieran en un ring en que se transformó por momentos la tribuna.

CIUDAD DE MÉXICO

"Alito" o la política del descontón. Me quitas una vicepresidencia y me la cobro a trancazo limpio.

Pendenciero, bravucón, el senador Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, subió a la tribuna del viejo Senado a provocar al presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Gerardo Fernández Noroña.

El campechano ya traía entre ceja y ceja al morenista. A fines de octubre del año pasado, con el pretexto de que no le daba la palabra, Moreno ya había encarado a Fernández Noroña en la tribuna de la sede de Paseo de la Reforma.

"¡No me ponga el dedo encima!", le advirtió entonces el morenista.

Diez meses después, un descompuesto "Alito" subió otra vez a la tribuna a encarar a Fernández Noroña, justo cuando senadores y diputados de Morena entonaban desde sus escaños el Himno Nacional.

Ya el jefe de los senadores de Morena, Adán Augusto López Hernández, le había advertido al dirigente que el tricolor iba a perder una de las vicepresidencias de la Mesa Directiva por sumar apenas 13 escaños, uno menos que el Verde Ecologista, tras la defección del poblano Néstor Camarillo.

Moreno le manoteaba al presidente para reclamarle que no hubiese cumplido su palabra de ampliar el debate.

--Te estoy pidiendo la palabra... --le exigía "Alito".

--No me toques --reviraba el morenista.

--¡Vente para acá! ¡Te parto tu madre, cabrón! ¡Te rompo tu madre, cabrón! --amenazaba el campechano.

--No vengas a provocar.

--¡Te estoy pidiendo la palabra, hijo de la chingada.

El senador del PRI sujetó por un momento el brazo izquierdo de Fernández Noroña, éste intentó zafarse y sobrevino la inaudita zacapela. Manotazos, empujones, jaloneos. Una vulgar trifulca en la máxima tribuna.

La diputada morenista Dolores Padierna se afanaba en vano en separar a su compañero, cuando "Alito" arremetió con más fuerza. Maniobrando una cámara de 360 grados, el camarógrafo personal del presidente del Senado, Emiliano González González, se puso enfrente del senador priista para proteger a su jefe, pero su arrojo le valió un empujón y fue a parar al piso, donde "Alito" lo fue a rematar con un par de patadas.

"¡Oye, cabrón, no lo empujes! ¡Eres un cabrón!", protestaba la diputada petista Lilia Aguilar.

Moreno se ensañó y todavía intentó propinar un golpe a Fernández Noroña; Padierna casi recibe el trancazo. En el ring en que se transformó por momentos la tribuna, "Alito" no estuvo solo: atrás de él, a la expectativa, figuraban el jefe de los diputados, el coahuilense Rubén Moreira, y el senador Pablo Angulo. Al otro extremo, el también diputado Carlos Gutiérrez Mancilla, líder juvenil del tricolor.

Maltrecho, arropado por sus correligionarios en la misma tribuna del pleito, Fernández Noroña presentó ante la prensa su relato: "De este lado se subió Pablo Angulo y Erubiel Alonso, para evitarme la salida, y Carlos Gutiérrez Mancilla de este lado (izquierdo) para taparme las dos salidas y generar la agresión que Alejandro Moreno y todos ellos, con Rubén Moreira", detalló.

"Cuando golpean en el piso a Emiliano González, se abre allí un camino y me sacan. Todavía Mancilla me da un puñetazo en la cabeza. Traigo varios golpes en el cuerpo".

El jefe de los Servicios Parlamentarios del Senado, Arturo Garita, intentó también en vano contener al diputado Gutiérrez Mancilla, pero éste jaloneaba de la chamarra al presidente, al que le tiró un manotazo en el cuello. Garita se protegía el rostro mientras que Fernández Noroña era retirado del recinto.

"¡Cobarde, cobarde", vociferaba el diputado agresor.

Azorado, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín vio cómo se acercaba su ex correligionario Alejandro Moreno.

Desde sus escaños, las huestes morenistas coreaban: "¡Derro-ta-dos! ¡Derro-ta-dos..!

"¡Le pedí la palabra, le pedí la palabra!", se justificaba, arrebatado, el priista. "Estamos construyendo el diálogo", insistía el campechano ante Ramírez Marín.

--Hicimos un acuerdo, hicimos un acuerdo y nos comportamos-- rugía el campechano.

"Cálmate, cálmate", le decía Ramírez Marín. "Las manos no, las manos no".

--Yo sé, yo sé. Pero sabía y hablé con él. Es una pinche falta de respeto, porque hablé con él y le vine a decir que me diera la palabra. Cumplimos un acuerdo: no le hicimos desmadre y estamos acá.

--Vamos a serenarnos, vamos a serenarnos.

--Lo único que hace es que estemos peor el día primero (de septiembre).

--Lo único que haces es mandar la señal de que el Senado se está perdiendo.

Por ahí se apareció la senadora morenista Lilia Margarita Valdez, para recriminar al priista: "Senador, ya fue mucho. Ya fue mucho".

Testigo de la trifulca, Ramírez Marín apura una interpretación: "Estuvo muy raro. Yo veo, francamente, que estos cuates llegaron en ese plan: yo nunca había visto a Rubén (Moreira, en la apertura del debate) ofendiendo a los senadores, apuntándolos con el dedo. Diciéndoles, ´cabrones...´, Estaban en ese plan. Me pareció que era una actitud francamente radicalizada".

"Efectivamente, unos subieron por un lado, unos subieron por el otro. Por lo menos llegaron a la conclusión: ´a este cabrón no lo vamos a dejar que se baje hasta que no veamos qué pasa´. O sea, tenían la intención de que no se bajara del presídium. A Noroña lo tuvimos que jalar hacia abajo", relata.

"Lo que nunca me imaginé fue que volara el primer golpe. Y que después siguieran más golpes: yo creo que a Noroña le dieron por lo menos unos seis puñetazos. En el video yo identifico el cuello, el hombro, la mejilla y la cabeza. Lo jalo yo, junto con el senador Pavel (Jarero, de Morena). Ya arriba era un maremágnum".


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