Vientos desquician la frontera

Derriban anuncios, semáforos, afectan servicio de electricidad, daña atracciones mecánicas y suspende navegación

Matamoros, Tam. 

Ráfagas de viento superiores a los 60 kilómetros por hora sorprendieron a los pobladores de varios municipios de la zona norte de Tamaulipas, causando graves afectaciones a la infraestructura pública y daños en propiedad privada.

En Matamoros, un auto de la marca Audi A4 quedó completamente destruido bajo de un anuncio espectacular de la tienda comercial Soriana que se desprendió de su base. Los hechos, registrados en la sucursal de la calle Primera y Canales, fueron captados por automovilistas y usuarios del transporte público.  

Además se presentó la caída de semáforos y algunos postes junto con los transformadores, además de originar fallas en los servicios eléctricos y de telefonía de celular.  

 APAGONES EN SAN FERNANDO

En San Fernando provocaron apagones, bajos voltajes, ramas de árboles y algunas techumbres, derribados en varios sectores poblacionales de esta ciudad.

Personal de la Comapa suspendió  las actividades de bombeo y rebombeo a la línea general del acueducto que abastece el 70 por ciento de agua potable de la ciudad.

Se presentaron interrupciones de energía eléctrica en el centro de captación y rebombeo de Rinconada; para evitar la quema de motores se optó por paralizar todo el sistema. Esta contingencia, dejó sin servicio de agua a más de 6 mil familias

Además, la responsable del monitoreo climático de protección civil en esta localidad, Lilia Eugenia Salinas Escobedo, exhortó a los pescadores ribereños suspender las actividades de pesca en altamar.

Ya que los fuertes vientos procedente del Sur-Sureste que se están registrando este lunes en las costas de Tamaulipas, están formando marejadas de 4 a 5 metros de altura.

DESTROZA JUEGOS MECÁNICOS EN VALLE HERMOSO

Las fuertes rachas de viento del sur de hasta 50 kilómetros por hora, destrozaron ayer algunos puestos de ventas y las carpas de juegos mecánicos de la feria de esta localidad.

Fue en la Feria de Valle Hermoso, en dónde el problema se sintió más fuerte y aunque ninguna persona resultó lastimada por la caída de láminas o carpas,  el riesgo de que sucediera era latente.