Nuestra Comunidad

Emprende negocio con 600 pesos

Su hijo de 13 años, fue su acompañante en el “sueño americano” y es ahora, quien se encarga de cobrar y de hacer las cuentas de todo lo que venden

  • Por: VIVIANA CERVANTES
  • 29 MAYO 2021 - .
  • COMPARTIR
Thumbnail

Su puesto de frutas y verdura sobresale entre el campamento de migrantes de Plaza de la República.

Con tan solo 600 pesos y el interés de buscar un sustento para su familia que se quedó en Honduras, Elvin Padilla, deportado desde Estados Unidos por Reynosa, decidió emprender un negocio, que ha tomado popularidad entre la comunidad migrante. 

Sobre un pedazo de madera que se eleva de cajas de plástico y cartón, están las frutas y verduras que vende, en uno de los ingresos de la Plaza de la República. “Llegue hace tres semanas aquí a Reynosa, deportado, junto con mi hijo de 14 años, después de llorar, de desesperarme y reclamar, pensé qué podía hacer para mejorar mi situación junto con la de mi familia que estaba esperándome en Honduras, invertí lo poquito que tenia, para abrir este negocio y empecé a vender”.

El mango, aguacate, limón, plátano, naranja y otras frutas de temporada que comercializa, destacan de su puesto, similar a un tianguis y que no puede pasar desapercibido entre las casas de campaña de los más de 400 migrantes, que como Padilla fueron deportados, y que están a la intemperie en la plaza. 

Su hijo de apenas 13 años, fue su acompañante en el “sueño americano” y es ahora, quien se encarga de cobrar y de hacer las cuentas de todo lo que venden. “No podía dejarme vencer por esta situación, pensé en mi esposa, en los 3 hijos que deje allá, y por eso todo lo que obtengo de la venta de los envío a ellos, para que tengan que comer, yo aquí ya veo como me las arreglo”. 

El comercio que llegó como una necesidad, se ha convertido también en una forma de distraerlo de los problemas, ya que no existe un tiempo estimado de cuánto tardará el gobierno de Estados Unidos en analizar su situación migratoria. “Tenemos la esperanza de que las puertas se abrirán para nosotros, no sabemos cuándo pero necesitamos llegar a Estados Unidos, salimos huyendo de Honduras, sería imposible regresar e intentarlo allá, me preocupa mi familia, cada día qué pasó aquí es más desesperante, pero intento mantener la fe”. 

Por el momento no hay datos oficiales que evidencien cuántos migrantes centroamericanos como Elvin Padilla han llegado a Reynosa en lo que va del año, pero las autoridades reconocen que todos los días las cifras aumentan. 

Por ello, es que cada vez se vuelve más común encontrarse a estas personas pidiendo ayuda económica entre los cruceros, durmiendo en espacios públicos cercanos al Puente Internacional Reynosa-Hidalgo, o, innovando formas de obtener recurso para pagar cuartos y casas de renta.

Elvin Padilla de 35 años y su hijo, no tienen el afán de quedarse en México, pero tienen claro, que lo que están viviendo aquí, será la enseñanza más útil de su futuro. “Todas esas personas que dicen que mejor deberíamos de regresar, no saben lo que hablan, a nadie le deseo pasar por esta situación, es una pesadilla no poder controlar lo que vives”, insistió. 


DEJA TU COMENTARIO

MÁS EN LA TARDE

LA TARDE RECOMIENDA