Mi Reynosa

Se abre camino vendiendo nieve

No le tiene miedo al calor y cada día sale a buscar el sustento

  • Por: NUBIA RIVERA JUÁREZ
  • 19 AGOSTO 2019 - .
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En Reynosa Pablo vende nieve artesanal, pero vive al día, sin seguridad social o salario fijo.

“Dependen de mí mi esposa y mi hijo, mi niño tiene dos años y tres meses, con eso a veces me va mejor, a veces un poco menos, pero si se arma”, dice Pablo Tonalá Silverio, que es vendedor de nieve artesanal.

Originario de Puebla, tiene dos años y medio viviendo en esta frontera: cuando hace calor vende nieves de limón, chamoy, fresa nuez, mango y otros sabores más, y cuando hace frío vende elotes.

Pablo tiene un par de años en el negocio y le invierte 500 pesos por día, y obtiene alrededor de mil 100 pesos o menos diarios. 

Él hace la nieve solo y su esposa se dedica a las tareas del hogar, mientras él sale todos los días a buscar el sustento.

“En este negocio deja la mitad de ganancia y de inversión, hay quien trabaja con menos inversión pero la nieve puede salir más sencilla, a veces me queda como lo de un termo entero, la nieve se pone en el congelador y no le pasa nada”, expresó al explicar un día de trabajo.

Señala el joven que son pérdidas económicas, cuando llueve y no se puede trabajar, ya que no se gana. 

“Dependen de mí mi esposa y mi hijo, mi niños tiene dos años y tres meses, con eso a veces me va mejor, a veces un poco menos pero si se arma, se puede decir que es un buen negocio, no hay competencia porque cada quien hace su propio esfuerzo, intento por mejorar su nieve, pero si hay competencia porque si hay porque hay muchos neveros, pero la calidad es diferente”, finaliza.

8 DE CADA 10 NO CUENTAN CON INGRESO SUFICIENTE

Pablo Tonalá Silverio, es uno de los millones de los jóvenes que se tienen que enfrentar en el campo laboral, en el sector informal, sin seguridad social ni contratos de trabajo, nivel al día con lo que se genera de sus ventas.

De acuerdo a un estudio de la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, 8 de cada 10 no cuentan con el ingreso suficiente para comprar la canasta básica para dos personas, el 51 por ciento de los jóvenes no cuenta con seguridad social, mientras el 63 por ciento, a pesar de estar empleado, no tiene un contrato estable, lo cual viola sus derechos laborales.

Son casi 3 millones y medio de jóvenes desempleados o disponibles para trabajar, pero no buscan el empleo porque saben que no lo pueden conseguir.

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