Tiene tri olímpico fracaso

México se despide de los Juegos Olímpicos al caer por la mínima diferencia ante Corea del Sur

México sacó el cobre y quedó fuera de los Juegos Olímpicos.

La Selección de futbol, cuyo objetivo era subir al podio y, principalmente, refrendar el oro de Londres, ni siquiera pasó la Fase de Grupos al caer 1-0 contra Corea del Sur.

El verano de terror para los representativos nacionales se consumó. La FMF estableció como meta el ganar una medalla y falló, tal y como ocurrió en la Copa América en el que esperaba el tercer lugar y se fue con un 7-0.

Kwon Chang-Hoon escribió el epitafio del Tricolor con un golazo al 76’, un disparo al ángulo superior derecho del marco del capitán Alfredo Talavera. No obstante, el Tri cavó su tumba desde que no pudo despedazar a Fiji.

Los coreanos vencieron 8-0 a los asiáticos, y Alemania les clavó 10. México apenas los superó por 4 goles de diferencia y eso lo condicionó a ganar ayer en el Mané Garrincha.

Corea sabía que el empate lo clasificaba, por eso planteó un partido conservador, le cedió el balón al Tri, apostó al orden para jugar los Cuartos de Final. El triunfo fue una recompensa inesperada.

El técnico Raúl Gutiérrez sentó a Javier Abella y a Hirving Lozano, quienes habían dado un mal torneo. Esas fueron algunas de las modificaciones, además de las obligadas por las bajas de Oribe Peralta y Rodolfo Pizarro, dos de los elementos clave en el esquema del “Potro”.

La posesión de balón no se vio reflejada en oportunidades frente al marco rival, salvo el tiro de media distancia de Carlos Cisneros en el que el balón pegó en el poste derecho, al 60’. Érick Gutiérrez fue uno de los más sobresalientes, pero no bastó ante la organización de los surcoreanos.

Cuando el “Potro” mandó a toda su artillería cayó el gol de Corea, el que destrozó la moral del Tri, el que provocó que los ataques se fundamentaran más en el ímpetu que en el buen futbol.

La frustración tuvo su mejor ejemplo en la agresión por la que el “Chucky” (quien entró al 50’) se llevó la roja, cuando en el rol y por sus condiciones él tendría que provocar las expulsiones de algún rival.

Río 2016 acabó para el Tricolor con la estampa de Carlos Salcedo tirado en el césped, de los demás jugadores cabizbajos. México se fue de la cancha del Mané Garrincha con mucho para reflexionar.

El “Potro” apuntó al oro. Ahora sólo piensa en el vuelo de regreso al País. (Brasilia, Brasli)