¿Te atreverás a cultivar tu erótica?

El conocimiento de nuestro propio cuerpo es la principal herramienta para activar nuestro yo más erótico

 La erótica está vinculada de forma inevitable a cada cultura y a su forma de percibir el mundo. Así que nuestras relaciones afectivas y sexuales se ven afectadas por ese modelo cultural externo a nosotros que decide qué es lo normal y qué no, adecuado o inadecuado, y que nos plantea límites y nos prohíbe o normaliza ciertas conductas. Pocas veces nos cuestionamos este modelo, pero es importante ser consciente de ello para poder liberarnos de las trabas que nos imponen desde fuera y vivir nuestra sexualidad de una forma más saludable.

El psicoerotismo es un arte que ayuda a fomentar nuestro placer y a mejorar nuestras relaciones sexuales, ya sean, o no, en pareja. No es lo mismo salir a dar un paseo en el que disfrutemos de las diferentes sensaciones que nos puede proporcionar ese trayecto, como pueden ser olores, imágenes, sonidos… que salir a la carrera para llegar cuanto antes a la meta. Con la sexualidad y la erótica sucede lo mismo.

La psicosexualidad femenina tiene muchas características propias. Según la Dra. Fina Sanz:

• Gran sensibilidad corporal: Las caricias corporales en cualquier parte del cuerpo provocan en la mujer sensaciones muy satisfactorias que se extienden al resto de su cuerpo.

• Cierta anestesia genital, especialmente vaginal: Se da en mujeres que no han tenido experiencia con sus genitales. El no haber jugado con ellos dificulta el conocimiento de sensaciones o puede tener connotaciones negativas que provoquen vaginismo.

• Emocionabilidad: La mujer interioriza las sensaciones y las asocia a una emoción. De hecho, el encuentro sexual y el sentimiento amoroso suelen ir unidos.

• Percepción sexual total del otro: Percibe un conjunto más que las partes.

• Los sentidos no se circunscriben sólo al ámbito sexual: Se desarrollan en cualquier faceta de la vida cotidiana de la mujer.

• Las fantasías sexuales se relacionan a menudo con lo romántico y sentimental, mientras que las genitales pueden verse reprimidas.

• Cultivo del espacio erótico interior: La mujer tiende a que su experiencia sexual sea mantenida en la intimidad, clandestina, sin la exhibición que de ella puede hacer el hombre.

Una de las características más importantes de la erótica femenina, como hemos visto, es la corporalidad o globalidad. Nuestra percepción de las sensaciones corporales no se limita exclusivamente a lo sexual. Por eso te proponemos un ejercicio sencillo para trabajar tu psicoerotismo femenino. Con él podrás sensiblizarte corporalmente, y nos permitirá, a través de nuestro cuerpo, reconocer sensaciones, emociones, pensamientos o fantasías.

• Busca un lugar tranquilo, con una temperatura agradable en el que puedas estar desnuda y cómoda.

• Recorre tu cuerpo de la parte superior a la inferior, de la cabeza a los pies. Hazlo suavemente, el tacto de tus manos tiene que transmitirte la sensación de una pluma, con una presión muy suave.

• Después recórrelo de las partes menos sexuales a las que consideres con más carga sexual.

• Luego de la periferia al cuerpo, de las extremidades al centro del cuerpo.

De este modo, estamos trabajando de la globalidad a la genitalidad femenina. La idea es que te abandones mentalmente, no pienses en nada y te centres solamente en sentir tu cuerpo para distinguir cada una de las sensaciones, pensamientos o imágenes evocadas por el tacto. Este ejercicio de autosensibilización corporal puedes hacerlo sola o en compañía de tu pareja y aumentará el autoconocimiento de tu cuerpo. 

¿Te atreves?