Resienten equipos agotadoras trillas

‘Truena’ la maquinaria al terminar la temporada

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Aunque un inconveniente o un desperfecto en cualquier unidad motriz puede ocurrir en cualquier momento, las máquinas trilladoras sufren sus descomposturas con mayor frecuencia al final de la temporada, después de haber sido sometidas a muchas semanas de trabajo.

Las enormes máquinas recolectoras de grano están diseñadas para trabajos duros, forzados y frecuentes, pero también son vulnerables en algunas de sus partes.

Bandas, cadenas y desajustes, son los problemas muy comunes que se registran en las trilladoras, pero es casi al final de la temporada cuando las pesadas moles dan más dolores de cabeza a los agricultores y los operadores de las mismas, que son quienes arreglan en pleno campo los desperfectos.

Luciano Hernández Peña, operador de maquinaria agrícola, informó que cuando inicia la temporada los productores afinan muy bien sus trilladoras, cambiándole lo necesario, dándoles el mantenimiento respectivo para que funcionen lo mejor posible.

Pero trabajando a marchas forzadas, las trilladoras muchas veces sufren averías cuando las parcelas están contaminadas de polocote, meloncillo y corregüela, principalmente.

Cuando los polocotes son muy frondosos y anchos, pueden atravesarse en los cabezales de las trilladoras, dañar las cadenas, o provocar que succionen eficientemente las mazorcas o panojas de sorgo, generando mermas en la producción

La corregüela es una especie de enredadera que se aferra a los cabezales y cuando es abundante actúan como una telaraña que impide que el elote o la panoja de sorgo lleguen a las cuchillas para ser desgranada.