Síndrome de Fatiga Crónica, enfermedad difícil de diagnosticar

Los síntomas físicos llevan a confundirlo con la fibromialgia, y por las manifestaciones psicológicas suelen relacionarlo con la depresión

CIUDAD DE MÉXICO

El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es una condición discapacitante, compleja y difícil de diagnosticar, pues se manifiesta con un conjunto de síntomas que suelen confundirse con otros padecimientos, alertó la doctora Norma Coffin Cabrera, académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Es común que el médico del primer nivel de atención no lo tenga en mente –señala la especialista en psicología clínica– lo que dificulta el diagnóstico del paciente, sobre todo porque los síntomas físicos llevan a confundirlo con la fibromialgia, y por las manifestaciones psicológicas suelen relacionarlo con la depresión.

CANSANCIO EXTREMO

Las personas con SFC sienten una fatiga severa que describen como una pérdida inexplicable de energía; refieren dolor de garganta que no atribuyen a ningún resfrío, virus o bacteria; sufren inflamación de las articulaciones y los nódulos linfáticos; les duele la cabeza, los hombros, las cervicales, las rodillas; tienen alteraciones en el sueño. Si caminan reportan malestar, cansancio y no se recuperan con el descanso.

Leonard Jason, profesor de psicología en la Universidad De Paul, en Chicago; Jesús Castro, de la Universidad Autónoma de Barcelona; Norma Coffin y Constanza Miralrio de la FES Iztacala recopilaron datos de pacientes mexicanos mediante un cuestionario en Internet.

"Nos han llegado pacientes que en realidad son casos de fibromialgia. La diferencia es que en la fibromialgia hay más dolor y en este síndrome hay más fatiga. Además, la fibromialgia tiene un origen viral", aclaró la doctora Miralrio.

LOS TRATAMIENTOS

Hasta el momento la mejor alternativa médica de tratamiento del SFC es a base de analgésicos, un régimen de alimentación personalizado —como ha probado el doctor Castro en España— y las intervenciones cognitivo-conductuales, que tienen un efecto favorable.

El detonante de la fatiga crónica aún no está claro. Algunos casos se relacionan con un brote viral; por ejemplo, una fuerte gripe de cuyos síntomas (dolor muscular, cansancio, irritación en garganta) el paciente nunca se recuperó totalmente y desarrolló un estado crónico y discapacitante. Desde 1990 el Síndrome de Fatiga Crónica se catalogó como una enfermedad