Cruzan a Guatemala hondureños migrantes

Retienen a 60 menores de edad y capturan a dos presuntos organizadores de caravana

CIUDAD DE MÉXICO

Este martes, el gobierno de Honduras intentó reforzar la seguridad limítrofe con  Guatemala para contener el flujo irregular de viajeros a Estados Unidos, por lo que retuvo a 60 menores de edad y capturó a dos presuntos organizadores de una caravana, en la que unos mil 900 migrantes hondureños —sin visa y a pie— salieron el lunes pasado desde San Pedro Sula. Pese a las medidas, se dejó pasar a unas 400 personas sin ningún control a territorio guatemalteco.

Un informe de la Policía Nacional de Honduras, en poder de El Universal, reveló que aunque unos mil 500 pasaron en forma pacífica entre las 21:00 horas del lunes y las 16:00 de este martes por el puesto de Agua Caliente —área central de la frontera con Guatemala—, otras 400 cruzaron “el primer cordón de seguridad”, a las 17:00 horas, sin registrarse en el Instituto Nacional de Migración y Extranjería. (INME).

Sobre los detenidos, la cancillería hondureña reportó que el INME retuvo a los menores en Agua Caliente, “por no portar la documentación correspondiente” cuando pretendían salir a Guatemala en la caminata. De los 60, 10 iban sin compañía de sus padres y fueron entregados a una institución gubernamental para que procese el caso.

El subdirector de Migración de Honduras, Carlos Cordero, recordó que para que un menor salga de ese país “debe tener pasaporte vigente y, en caso de no viajar con sus padres, llevar una autorización notariada”.

Por su parte, el general Orbin Galo, subdirector de la Policía Nacional, negó que el objetivo del control sea impedir que la población salga de su país y afirmó que se busca “evitar incidentes o accidentes de vehículos sobrecargados”. 

FRONTERA SUR, SIN MEDIDAS DE SEGURIDAD

 A escasa horas del arribo de centenares de migrantes centroamericanos que participan en la primera caravana del 2019, el gobierno de México no ha implementado las medidas de seguridad que permitan contener el ingreso masivo de las personas que huyen de la violencia y pobreza.

 Durante un recorrido realizado por El Universal por la margen del río Suchiate -que sirve de división política entre México y Guatemala-, se observó la nula presencia de agentes migratorios o policías federales.

 Las balsas, de neumáticos de tractor y tablas, cruzan como todos los días cargadas de productos y personas que ingresan de forma irregular en ambas naciones.

 “Aquí no hay vigilancia de la policía ni de migración; de hecho todos los días cruzan migrantes de Centroamérica y a media noche pasan grandes grupos de cubanos”, señala un balsero que pidió no revelar su identidad por temor a represalias.

 Por carretera, en el tramo de 45 kilómetro que va de Ciudad Hidalgo -localidad fronteriza con Guatemala- a Tapachula tampoco se observó la presencia de puestos de control migratorio ni de seguridad.

Tampoco el Instituto Nacional de Migración (INM) o la Policía Federal han informado si habrá alguna estrategia de vigilancia o reforzamiento de la Frontera Sur ante la llegada en los próximos días de la caravana de migrantes.