¿Me quedo o me voy de mi empleo actual?

La pregunta de cambiarse de trabajo o quedarse en el actual siempre viene a la mente, pero decidir actuar puede ser aún más difícil

En estas fechas, cuando empieza un nuevo año, la pregunta de cambiarse de trabajo o quedarse en el actual siempre viene a la mente, pero decidir actuar puede ser aún más difícil.

¿Cómo saber si serías más feliz si cambiarás de trabajo o quedándote? En primer lugar, te tienes que asegurar de que te estás moviendo por las razones correctas antes de empezar a buscar un puesto de trabajo alternativo. Hoy te proponemos algunas reflexiones:

El desempeño personal

Muchas personas empiezan a buscar trabajo porque han tenido una mala crítica o revisión de su actual jefe. Una combinación de vergüenza personal y, a veces el resentimiento de las críticas provocan que los empleados se sientan incapaces de quedarse.

Ante esta situación se tiene que tratar de eliminar la emoción y considerar si se es capaz de mejorar el rendimiento en el puesto actual de trabajo antes de mirar alternativas. Esto llevará a una mayor sensación de logro personal. Por supuesto, esto no puede ser posible si el ambiente no es propicio para un rendimiento superior.

En el caso que se decida cambiar de trabajo, se tiene que considerar cuidadosamente el próximo puesto y buscar un ambiente donde sea posible prosperar.

Desafíos

Si uno mira hacia atrás en el calendario y descubre que estaba haciendo exactamente lo mismo, en el mismo día, hace tres años, es probable que sea hora de considerar las opciones.

Puede que uno no sea contrario a la rutina, pero cuando esa rutina equivale a la monotonía, el entusiasmo por el puesto de trabajo es probable que disminuya.

El descubrimiento de oportunidades para desarrollar habilidades y experiencia en el puesto actual o tomar más responsabilidad asegurará que existan más desafíos tanto personales como profesionales. 

Es importante considerar la posibilidad de un cambio de carrera, si no existen estas oportunidades en el lugar actual.

Promoción

¿Puedes ver una carrera para ti en la empresa actual? Incluso si no vislumbras un plan a largo plazo, se puede ganar una valiosa experiencia que será un buen punto de apoyo para un puesto de trabajo de mayor jerarquía dentro de otra empresa.

Es clave reflexionar sobre si un cambio de trabajo inmediato es necesario o si se debe permanecer en el actual y desarrollar las habilidades y experiencia antes de hacer un movimiento hacia arriba en otro lugar.

Dinámica de equipo

Un nuevo jefe, un compañero de trabajo o una reestructuración del equipo puede resultar en que se trabaje con alguien con quien no se tenga una conexión al instante. Invertir tiempo en la construcción de la relación puede que resulte a veces sorprendente pero se puede aprender y crecer mucho a partir de esta experiencia. 

No obstante, por mucho que se intente, no es posible llevarse bien con todo el mundo.

Quedarse en un puesto donde existen conflictos extremos puede ser estresante y, finalmente, puede tener un efecto perjudicial sobre la salud.

 Es recomendable no dejar que las cosas se pongan tan mal antes de decidir hacer un movimiento.

Recompensa

¿Estás disfrutando del trabajo pero crees que está mal pagado? Si es así, lo mejor es investigar el mercado para armarse con hechos y luego hablar con el jefe antes de empezar a aplicar para otros trabajos.

Es posible que haya más presupuesto y el jefe puede no estar al tanto de las escalas salariales vigentes en el mercado.

Es probable que el superior aprecie la profesionalidad y le dé al empleado la oportunidad para que pueda quedarse.

También es válido sugerir al jefe que incorpore un sistema de bonos en función del rendimiento en lugar de un aumento de sueldo básico. En el caso que no haya flexibilidad en el pago, la búsqueda de trabajo puede comenzar.

TIPS PARA SOBRESALIR EN EL TRABAJO
¿Estás seguro de que haces tu mejor esfuerzo para ganarte el próximo ascenso? En tus manos está el venderte bien y sobresalir en el trabajo, sólo sigue estos útiles consejos por Armand Mennechet, experto en gestión de carreras profesionales.

 1. Descubre cómo funciona tu jefe. Se trata de identificar su estilo y adaptarse a él para responder mejor a sus expectativas y saber qué espera de ti. Por ejemplo, si es participativo y tiene un estilo desenfadado, puedes proponer a tus compañeros una comida de trabajo mensual con él. Por el contrario, si le gusta dirigir y controlar, anticípate a sus expectativas y realiza informes sobre tu trabajo. 

Evita querer ser “amiga (o)” de tus superiores o comportarte demasiado informal con ellos; parecerá que les “haces la barba” y te ganarás enemigos entre los compañeros. 

2. Participa en las juntas de trabajo. Deja de ser un simple espectador y demuestra que tienes ideas y propuestas. Además es una forma de evidenciar que también eres capaz de hablar en público. Eso sí: toma la palabra cuando tengas algo interesante que decir, más que una opinión personal.

3. Checa tu imagen. Cuida tu manera de vestir, peinado  o maquillaje. Aunque seas una persona muy moderna, piensa que trabajas en una empresa o institución seria, que tiene un código específico. No se trata de que descuides tu identidad, sólo que la adaptes a la circunstancia.

4. Organízate bien. Si tu manera de organizar los papeles te permite ser capaz de encontrar al instante el informe que tu jefe te pide, ganarás puntos. Piensa en hacer las cosas de forma rápida y eficaz organizando, por ejemplo, tus informes en carpetas con códigos por colores.