Más vale prevenir que lamentar

Practicar sexo y ejercicio de forma esporádica eleva el riesgo de infarto

Son diversos los estudios que afirman que la práctica de ejercicio es básica para mantener una salud de hierro, añadiéndose en muchos de estos estudios que el sexo es un gran aliado a una vida sana, sin embargo, se acaba de publicar un estudio que defiende que la práctica de sexo o ejercicio esporádico no es demasiado beneficioso para la salud, señalando estas actividades como causas de posibles infartos o muertes súbitas cardiacas.

Estas conclusiones se recogen de un estudio elaborado por la Universidad de Tufts, de Massachusets, el cual acaba de ser publicado en la prestigiosa revista The Journal of the American Medical Association.

El estudio, dirigido por la doctora Issa Dahabreh, defiende que la práctica ocasional o esporádica de ejercicio o sexo aumenta el riesgo de sufrir algún episodio cardiaco grave, pudiendo incluso llegar a provocar la muerte.

De este modo y según el estudio, una persona que realice ejercicio esporádico, por ejemplo una vez a la semana, multiplicaría por 3,5 el peligro de sufrir un infarto o una muerte súbita cardiaca. Del mismo modo, el sexo esporádico, entendido como una relación al mes aproximadamente, multiplicaría por 2,7 las posibilidades de sufrir uno de esos episodios.

De este modo, vemos como la práctica de un partido de tenis o fútbol a la semana se convierte en una actividad de riesgo si no va acompañada de más ejercicio el resto del tiempo. La doctora Issa Dahabreh se ha mostrado rotunda con las conclusiones del estudio, basado en 14 investigaciones independientes que suman más de 6.000 casos estudiados.

Aunque también se señala que la solución pasa por dejar de practicar sexo y ejercicio esporádico, sino por convertir dichas actividades en algo más habitual, con lo que no solo no aumentaría el riesgo de infarto o muerte súbita cardiaca, sino que también se reduciría bastante y se ganaría en calidad de vida.


APRENDE A DETENER LA TAQUICARDIA

Si tu corazón está muy acelerado, ¡¡¡aprende a detener la taquicardia en menos de un minuto!!!

Puedes detener la taquicardia para ir en busca de ayuda o si sabes que sufres de una enfermedad cardíaca. Recuerda que esto es síntoma de que algo no va bien y debes buscar ayuda inmediata.

La taquicardia es una aceleración de los latidos del corazón que se caracteriza por mantener un ritmo estable, acelerado pero regular. A diferencia de la arritmia que se presenta con un ritmo irregular donde los latidos pueden pasar de rápidos a lentos y viceversa, en cuestión de segundos, sin responder a una secuencia en particular.

La taquicardia repentina, es decir que se produce sin haber realizado ningún tipo de movimiento en particular, es muy peligrosa para el paciente: puede ser síntoma previo a un ataque cardíaco, responder a una miocardiopatía, a una insuficiencia cardíaca, etc. Además de incómoda, esta sensación provocará otras reacciones en el organismo como cansancio, necesidad de reposo, etc.

Sin embargo, también puede ocurrir sin razón aparente o como una reacción normal de personas que sufren de hipotiroidismo, estrés o fatiga. De cualquier modo, es importante saber detener la taquicardia y recurrir a un servicio de emergencias para ser estudiado.

Hoy te mostramos cómo detener la taquicardia de forma natural, sin utilizar medicamentos sintéticos, en menos de 1 minuto y prevenir posibles complicaciones.

¿Cómo detener la taquicardia en menos de 1 minuto?

Para detener la taquicardia de forma natural, te aconsejamos seguir cualquiera de estos dos trucos y lo lograrás en menos de 1 minuto. ¡Resultados asegurados!

Con agua fría.

Para llevar a cabo este consejo, necesitarás agua fría, mientras más fría mejor. Si no tienes, llena un recipiente profundo con agua y vierte varios hielos dentro. Elige un recipiente lo suficientemente grande como tu cabeza.

Cuando notes que el pulso se acelera y el ritmo mantiene una velocidad rápida, toma una respiración profunda, aguanta y sumerge tu rostro en el agua fría. Con que tengas todo el rostro hundido en el líquido es suficiente, puedes dejar tus oídos fuera. Permanece allí todo lo que puedas.

Cuando el rostro entra en contacto con el agua fría, se estimulan los nervios que actúan en el ritmo cardíaco. Ante el frío extremo, el cerebro envía señales al resto del organismo para ralentizar el metabolismo, lo que conduce a una desaceleración del corazón. Esto es conocido como el “reflejo de los buzos”.

2. Con respiraciones profundas.

Esta forma de detener la taquicardia es muy aconsejada por los médicos. Sólo deberás seguir una respiración controlada por unos minutos.

• En primer lugar inhala todo el aire que puedas. Inhala hasta sentir que no puedes inhalar más.

• Luego, exhala rápidamente todo el aire de los pulmones. Lo más rápido que puedas hasta no tener nada para exhalar.

Respirar al límite de la capacidad pulmonar, te ayudará a bajar el ritmo cardíaco. Estas respiraciones son más intensas que las respiraciones profundas, por lo que no podrás sostenerlas por mucho tiempo. Con un minuto de este ejercicio será suficiente para detener la taquicardia.