Manualidades para niños

Varias recomendaciones para que los pequeños se diviertan en la escuela o en familia.

Probablemente la mayoría de nosotros ha hecho en alguna ocasión algún tipo de manualidad, especialmente durante la infancia. Y es posible que recordemos ese momento con cierto cariño, habiendo sido una actividad diferente de lo habitual y que tiene como resultado una elaboración hecha por nosotros mismos.

Estas elaboraciones no sólo son lúdicas: permiten vincularnos con los diferentes elementos que utilizamos y con las personas con quienes los realizamos, nos hacen organizarnos y potenciar la creatividad y el desarrollo de la motricidad fina. En definitiva, no es mala idea que si tenemos niños a nuestro cargo les propongamos de vez en cuando hacer algún tipo de manualidad dado que supone potenciar diferentes aspectos a la par que un posible entretenimiento y vía de comunicación. Es por ello que en este artículo vamos a ofrecer indicaciones para realizar diferentes manualidades para niños.

Manualidades para niños: una selección

A continuación indicamos una serie de varias manualidades para niños que pueden realizarse con su ayuda de una manera divertida y amena, tanto a la hora de realizarlas como a la hora de disfrutar del producto elaborado. Todas ellas han sido obtenidas de diferentes libros, portales webs y tutoriales.

1. PLASTELINA CASERA

Cuando hablamos de hacer manualidades solemos pensar en elaborar un producto final concreto, con una función determinada o meramente decorativa. Sin embargo, lo cierto es que también podemos elaborar materiales que los niños usen para divertirse. Un ejemplo es la plastilina. Esta elaboración va a servir tanto para realizar una manualidad como para despertar y estimular en el futura la experimentación a nivel culinario.

Bastará con mezclar en un molde harina, agua, sal, aceite y algo de colorante alimenticio para darle color. Aproximadamente, tres tazas de harina, una de sal, otra de agua y dos cucharadas de aceite serían una buena proporción.

Aunque es posible darle color con témperas, recomendamos el uso de colorantes alimenticios ya que con ellos podemos obtener una plastilina que no resultaría tóxica en caso de ingerirse. Van a ser las proporciones las que van a determinar las propiedades de esta plastelina. Esta plastilina va a ser bastante duradera, y nos va a permitir hacer pequeñas manualidades junto a nuestros hijos.

2. EL RELOJ

Una posible manualidad que nos puede ser de utilidad también a la hora de aprender las horas y el funcionamiento de un reloj es, precisamente, elaborar un reloj de pared. Para realizarlo, bastará con un plato de plástico, un rotulador, dos docenas de post-it, dos tiras de cartulina y una chincheta.

Para empezar, corta dos rectángulos de cartulina siendo uno mayor que el otro, los cuales serán las futuras manecillas del reloj. Clávalos en el centro exacto del plato (calcula antes donde está con una regla) con una chincheta. Tras ello, pintad cada una de las horas en un post-it y tras ello colocadlo en orden sobre el plato. Si quereis hacerlo más educativo, podeis poner los minutos que corresponderían a cada uno de los números de la hora (es decir, el uno se corresponde con los cinco minutos, el dos con los diez…) y ponedlos antes del número de la hora en sí.

3. DACTILOPINTURA

Un tipo de manualidad muy sencilla que puede hacerse tremendamente original y divertido. Se basa en impregnar las manos o pies del niño (y las nuestras, si hacemos algo colaborativo) y crear algún tipo de composición sobre una hoja de papel. Posteriormente es posible añadir a la huella de la mano diferentes incorporaciones, pudiendo por ejemplo hacer árboles o animales.

4. COLLAR DE MACARRONES

Probablemente una de las manualidades más típicas y sencillas, pero igualmente entretenida. Nos bastará con un paquete de macarrones, pintura y hilo. El niño puede pintar de la manera que desee cada uno de los macarrones que formaran parte del collar, y los irá insertando en un hilo. En caso de que así se quiere podemos añadir algún otro tipo de elemento. Una vez acabado hará falta hacer un nudo para cerrarlo.

5. MARIONETAS DE PAPEL

Cartulina, pegamento, celo, tijeras, papel y rotuladores son los materiales necesarios para hacer una versión sencilla de marionetas de papel.

En primer lugar cogeremos un papel y lo doblaremos por la mitad, para posteriormente pegarlo con celo. Doblaremos de nuevo los extremos hacia dentro, a la mitad de la hoja doblada. Desde el centro donde juntamos ambos extremos, volvemos a doblar en sentido contrario. Podremos ahora abrir los dos extremos y meter la mano por ella, de modo que sea posible abrir y cerrar la proto-marioneta como si se tratara de una boca.

En adelante únicamente queda dar forma a la criatura o ser que queramos construir, pegando con pegamento cartulinas de color y otros elementos. Así, pegaremos en la parte interna de la “boca” cartulina de un color concreto (por ejemplo rosa). Podemos recortar una lengua en cartulina para poder añadirla y hacer la marioneta más divertida. En el resto de caras podemos pegar cartulina de otro y otros colores, e incluso dibujar elementos como círculos, marcas de plumas o verrugas (depende del animal o ser que hagamos).

También deberemos cortar dos círculos de cartulina que serán los ojos de nuestra criatura, los cuales decoraremos al gusto. Si hacemos varias marionetas diferentes, podemos incluso llegar a hacer una mini-representación teatral.

6. LIBRETAS PEQUEÑAS

Otra manualidad que destaca también por poder tener cierta utilidad práctica es la elaboración de una o varias libretas. Para ello nos bastará con hojas y pegamento, aunque podemos emplear también algo de cartulina y rotuladores.

El procedimiento es relativamente sencillo: se trata de coger una hoja de papel y doblarla por la mitad, y posteriormente volviendo a doblar por la mitad pero en la dirección opuesta. Con estas dobleces hechas y marcadas, desdoblaremos el papel y veremos como tenemos un total de cuatro dobleces, que cortaremos.

Cada una de estas tiras de papel la doblaremos por la mitad y seguiremos doblando en la misma dirección dos veces más. Continuaremos pegando entre sí los extremos de las tiras, hasta formar una larga gira de papel con numerosas dobleces. Cerraremos por las dobleces hasta obtener una tira semejante a un acordeón. Pegaremos las dobleces solo en uno de los sentidos, obteniendo ya con esto una pequeña libreta. Nos faltaría únicamente hacer la portada.

Para ello, cogeremos una cartulina, que doblaremos por la mitad en tanto a lo largo como a lo ancho. Cortaremos uno de ellos. En este marcaremos el lado más corto de la hoja. Doblaremos sin llegar a la marca, y haremos lo mismo por el otro lado. Doblamos en el otro sentido, dejando un pequeño espacio. Hecho esto, tendremos la cubierta casi acabada. Metiendo la libreta dentro podremos doblar hacia dentro los extremos y pegar la primera y última hijas de la libreta por ambos lados en ellas. Ya tenemos nuestra libreta, y solo nos quedará decorarlo al gusto.