Malestar entre automovilistas por ponchaduras

Empleados de la construcción tiraron clavos en la remodelación de la Aduana Fronteriza y afectaron a usuarios

Automovilistas que cruzaron ayer a lado americano por el puente internacional Reynosa-Pharr se quejaron de haber sufrido ponchamiento de llantas en sus vehículos señalando que metros antes de llegar a la caseta de cobro de CAPUFE había clavos tirados seguramente derivado de trabajos de remodelación que vienen llevándose a cabo en la Aduana Fronteriza.

Los afectados pidieron la intervención de alguna autoridad para plantearle el problema y reclamar el pago de los daños causados a sus unidades motrices.

Por lo menos fueron dos los automóviles que resultaron averiados con los objetos que se adhirieron a los neumáticos y que provocaron la ponchadura.

Recomendaron al resto de los automovilistas extremar cuidados al transitar por el acceso al cruce internacional en cuestión para evitar situaciones similares por los que ninguna autoridad está respondiendo.

Antes de arribar a la caseta de cobro, se realizan a lado izquierdo trabajos de remodelación de las instalaciones de la Aduana Fronteriza. Ya llevan casi medio año  y señalaron los quejosos que seguramente por un descuido de algunos trabajadores que participan en la obra, quedaron tirados algunos clavos sobre el área de rodamiento, situación que está generando problemas a los automovilistas.

Por su parte, el delegado regional de CAPUFE Marcos Olivares Olvera dijo no tener reporte alguno de autos ponchados sobre la plancha del cruce. Solamente se tiene un caso pero por falla mecánica.

PELIGRO DE ACCIDENTE POR  CLAVOS Y TORNILLOS  TIRADOS EN  UN PUENTE

Los trabajos de remodelación que se realizan en el Puente Reynosa-Pharr, están causando dolores de cabeza a los conductores que utilizan este cruce para llegar a los Estados Unidos.

El motivo: la gran cantidad de clavos y tornillos que se encuentran en la entrada de este puente internacional y que quedan como recuerdo, en los neumáticos de los vehículos.

Diana Gallegos es una de estas conductoras que resultó afectada y que tuvo que pagar poco más de 30 dólares por la reparación de un neumático.

“Lo que pasa es que no te das cuenta, hasta que llegué a McAllen noté que se estaba saliendo el aire de la llanta, traía dos clavos y por eso tuve que llamar a una persona para que la reparara”.

Dijo, que al ingresar al puente Reynosa-Pharr notó que se estaban realizando trabajos y que incluso, había madera y escombro a la entrada.

“Tienen mucho escombro, fue el único lugar donde pude haber agarrado esos clavos porque al cruzar a Estados Unidos no hay nada que pueda dañar las llantas”.

Otro caso es el de Sol del Ángel, quien no sólo tuvo que reparar una llanta, sino tres.

“Iba a McAllen, pero como en el puente Reynosa-Hidalgo había mucha fila, me fui por el de Pharr. Ahí están haciendo trabajos, no sé si de un edificio o en la calle, pero tienen mucho escombro”.

Comenta que también fue necesario llamar a alguien para reparar el daño y que le cobraron 120 dólares.

“Tuve que usar parte del dinero que llevaba para hacer unas compras, para pagar la reparación. Creo que deberían tener más cuidado y retirar todos los materiales peligrosos”.

Dijo que aunque en su caso fue solamente la ponchadura de los neumáticos, se puede suscitar un accidente más grave. (Por Sandra Tovar / sandra.tovar@elmanana.com)