¡Le saca a serie!

La “Novia de México” no está convencida de contar su historia

Ciudad de México

Angélica María reconoció que le tiene miedo a decir “sí” a la oferta de que se haga una serie televisiva con su historia.

“He sido una mujer sin escándalos y aquí en esta carrera es difícil. He tenido cositas, pero he sido muy discreta. 

“(En una serie) tendría yo que hablar y decir las verdades que me sucedieron, quiénes me traicionaron, quiénes me hicieron daño o quisieron hacérmelo y no pudieron. Todo eso tendría que contarlo y no sé si me atreva. No sé si valga la pena. Pero de que tengo una vida interesante que nadie conoce, sí la tengo”, consideró en entrevista.

La “Novia de México” cantará sus éxitos en dos shows (hoy y el 27 de octubre) en el Lunario del Auditorio Nacional, cuyas ganancias, en parte, irán destinadas a los damnificados por los sismos de septiembre en México.

“Lo que venga a ganar en México se va a quedar aquí”, explicó la intérprete, quien radica en Los Ángeles.

Con más de seis décadas de trayectoria e ícono de toda una generación junto con Enrique Guzmán, César Costa y Alberto Vázquez, a los 73 años no se pone fecha de caducidad.

“Si sigo adelante es por ese cariño que me da el público, me encanta sentirlo. Necesito esto.

“No pienso qué voy a hacer en cinco años, pienso qué voy a hacer ahorita. El mañana y el pasado, quién sabe qué pase. Ahorita tengo todas las fuerzas y ganas del mundo”.

Y si tuviera que cederle el título de “Novia de México” a alguien más joven que ella, dijo tener a su candidata.

“¡A mi hija (Angélica Vale)! ¿Quién me puede parecer mejor que mi hija? Es muy buena actriz, cantante, baila, imita, hace todo. Es completísima, no creo que haya mucha gente como ella”.

Si no deja la cantada, Angélica María tampoco deja la actuación, así que recientemente le prestó voz a un personaje de la película Coco, de Pixar, inspirada en la tradición nacional del Día de Muertos.

“Mi hija también. Yo salgo de la abuela (del personaje principal) y doy de chanclazos por todos lados. No es un papel grande. Está al principio y al final, pero es muy gracioso el papel”.

Su deuda con el espectáculo mexicano, admitió, es figurar en el elenco de alguna producción teatral actual.

“No tengo ganas de hacer teatro. Tengo a mis nietos chiquitos y los quiero gozar lo más que pueda. Venir a hacer teatro significa quedarme una temporada muy larga, tendría que estar yendo y viniendo, y me da mucha flojera”.