Encienden el Foro Sol

Mick Jagger, Keith Richards, Ronnie Wood y Charlie Watts dejaron claro que una cosa es envejecer y otra, caducar

Cuesta creer que los miembros de The Rolling Stones sumen 286 años de vida, porque rockean como si estuvieran en sus veintes.

Anoche, Mick Jagger (72), con ímpetu juvenil, lanzó pasos de baile y corrió de un extremo a otro del entarimado y su larga pasarela en el Foro Sol. 

Keith Richards (72) y Ronnie Wood (68) se lanzaron sonrisas cómplices mientras arrancaban alaridos con riffs de guitarra y bajo que se saben de memoria. Y  Charlie Watts (74), desde su batería, llevó el ritmo de una  fiesta que compartieron 60 mil  personas.

Apenas aparecieron a las 21:00 horas, se comieron el escenario. Sonó “Start Me Up”, su primera munición, y el energético Jagger no tardó en acalorarse y quitarse la chaqueta roja con la que salió.

“¡Hola, México!, ¡Hola, güey!”, saludó el frontman en perfecto español, tras “It’s Only Rock and Roll (But I Like It)”.

Demostró que, además de rockear como un jovencito, habla como todo un mexicano.

“Hace 10 años que no veníamos a México. Un chingo de años. Antes tomábamos tequila, ahora tomamos mezcal”, dijo

Sumamente comunicativo en español, se burló de quienes han querido captarlo a la salida del hotel.

“Sean Penn vino al hotel a entrevistarme, pero me escapé. Fuimos al Zócalo, fuimos a las pirámides. Pero lo mejor fue cuando fuimos a las luchas y me quise subir al ring”, dijo con una sonrisa maliciosa.

Con los británicos no hubo tiempo de calentar. En el aire flotaba la posibilidad, y hasta probabilidad, de que ésta sería la última visita de la banda a la capital, por ello el público se lanzó al vacío y entró en éxtasis con “Tumbling Dice”, “Out Of Control” y “Street Fighting Man”, elegida en línea por los fans.

En la primera fecha mexicana del tour The Rolling Stones America Latina Olé, Sus Satánicas Majestades demostraron no sólo que lo suyo no es sólo rock and roll sino un fenómeno cultural que se ha extendido por 54 años.

Contemporáneos de los músicos con melenas completamente blancas o ya sin cabello, parejas enamorados en sus 60 o en sus 30, grupos de amigos veinteañeros o padres en sus 40 con sus hijos adolescentes formaron parte del concierto.

La mayoría, con camisetas de la legendaria banda que forma parte de la realeza del rock y había estado ausente de México por una década. 

Todos, eufóricos y rendidos ante unos seductores de masas cuyas actuaciones en vivo siguen a la altura de su fama. Todos, sabiéndose testigos de algo especial, como en “Wild Horses” y “Paint in Black”, que se coreó en todo el Foro.

“¿La estamos pasando bien, México?”, lanzó Jagger.

La interacción en español del rockstar con los asistentes se volvió un espectáculo aparte, pues, entre otras cosas, dijo que sus fans eran “chidos” y calificó a la velada como “brutal”.