¿Cuánto chocolate soporta su cuerpo?

El chocolate tiene tantos beneficios como calorías. Pero, además, resulta adictivo y se puede sufrir síndrome de abstinencia al dejarlo

Hernán Cortés ya lo decía: una taza de esta bebida indígena da fuerzas suficientes a un soldado para todo un día de marcha; aunque entonces no era considerado, como hoy, un superalimento. Pero, ¿cree que este apelativo es suficiente para permitirle comer toneladas? Ni lo sueñe, si se pasa, provocará un desajuste en la báscula e incluso algún trastorno en el organismo.

El chocolate tiene una cantidad de antioxidantes superior a la de la mayoría de frutas. Y por eso protege el corazón, reduciendo el riesgo de enfermedad coronaria, a través de una bajada de la presión arterial. También estimula la producción de óxido nítrico y mejora el perfil lipídico, aumentando el HDL y reduciendo la oxidación del LDL.

“Su carga de antioxidantes puede prevenir enfermedades cardiovasculares, mejorar el estado de animo y potenciar la memoria. Contiene flavonoides, Teobromina, catequinas, fibra, polifenoles, vitaminas A, B1, B2, C, E y B y minerales”, señala Paula Rosso, máster en nutrición y directora del departamento de Corporal del Centro Lajo Plaza. “También contiene grandes cantidades de magnesio, hierro y calcio, así como beta-caroteno y niacina”, prosigue José María Escudero, nutricionista, de las Clínicas S&O. Por su parte, Inmaculada Canterla, licenciada en farmacia, especialista en Nutrición y Dietética y directora de Cosmeceutical Center, añade que tiene “unos niveles bastante razonables de cobre, manganeso y fibra”.

Tantas propiedades parecen sugerir que podemos tomar chocolate sin descanso. El consumo per cápita es de más de tres kilos de chocolate al año. Pero no, no es posible comer todo lo que queramos. Expertos como Paula Rosso dicen que “lo ideal es 1 ó 2 onzas al día; aunque hay estudios médicos sobre los accidentes cerebrovasculares, en el que mujeres que tomaban unas 20 onzas a la semana disminuían este riesgo en un 20%. Con los alimentos hay que ser moderado para obtener los beneficios y evitar los perjuicios de un consumo exagerado, como el incremento calórico (100 g de chocolate negro equivalen a unas 540 calorías lo que representa casi un cuarto de las calorías diarias que deberíamos consumir) y de grasas saturadas”.

“El que un alimento tenga una o varias propiedades funcionales bien definidas y documentadas no abre la veda de su libre consumo; los beneficios que aportan dosis adecuadas, pueden conllevar efectos colaterales cuando se comete un exceso. Debería tomarse como un capricho diario, en cantidades entre los 20-40 gramos diarios de chocolate negro al 90%”, explica Inmaculada Canterla y añade que existen muchos estudios que avalan los beneficios del consumo moderado de chocolate.

Pero seguir esta recomendación no es tan fácil, porque tiene un componente adictivo. “El chocolate contiene triptofano que es un precursor de la serotonina (hormona de la felicidad) y la disminución de este precursor puede provocar abstinencia cuando su consumo es excesivo”, advierte la doctora Rosso. 

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Muchas tabletas son más una golosina que un alimento, invalidando buena parte de los beneficios que acabamos de revisar. Si no quiere que este regalo de los dioses se convierta en un castigo del demonio, tenga en cuenta su porcentaje de cacao, más del 70% y su contenido de azúcares, así como evitar los que lleven frutos secos porque aumentan, aún más, su contenido calórico, según recomienda Paula Rosso.

José María Escudero e Inmaculada Canterla prefieren que el dulce añadido sea stevia, y la doctora Mar Mira, especialista en medicina estética y co-directora de la Clínica Corporal M+C nos advierte de que “si encuentra un chocolate que use las siglas MGV en la lista de ingredientes, significa que le han añadido materias grasas vegetales distintas a la manteca de cacao, en una proporción de hasta un 5%”.