¡Celebran Guerreros la sexta!

Cientos de aficionados salieron a las calles de la Comarca Lagunera, para vitorear a los campeones del Clausura 2018, Santos Laguna

Torreón, Coahuila

La Comarca Lagunera se paralizó.

Ayer por la tarde todo el mundo tomó unas horas de sus actividades cotidianas y se lanzó a las calles para vitorear y aplaudir al Santos campeón, el equipo que creyó en sus sueños y forjó su sexta estrella en patio ajeno.

A través de las redes sociales se convocó al magno desfile, que abarcaría dos Estados de la República y tres ciudades; desde Lerdo y Gómez Palacio hasta llegar a Torreón.

Nadie quiso perderse la emoción del recorrido de los campeones, cientos de personas se apostaron en las calles; el turibús salió de Avión de Sarabia para seguir por Soriana Las Rosas, Gómez Palacio, Puente Plateado y terminó en la Plaza Mayor.

Los niños abandonaron sus clases, los comerciantes sus puestos, las amas de casa la tranquilidad de sus hogares, y otros se tomaron la tarde para no volver al trabajo. Con problemas el camión se abrió paso entre una multitud que coreaba sus nombres: “¡Djaniny, Djaniny, Djaniny!”, le gritaban al de Cabo Verde.

Al rimo de “¡Oé, oé, oé, oé, Santos, Santos!”, jugadores y cuerpo técnico se estremecían al sentir el cariño de sus seguidores.

Todo el mundo desafió al calor, algunos más optaron por seguir al camión en bicicletas, aguantando el rayo del sol que llegó casi a 38 grados.

Diego de Buen, todavía convaleciente de la parálisis facial que le dio semanas atrás, no se perdió el festejo, se colocó una gorra y lentes para el sol, para ponerse en la parte de arriba, acompañando la Copa.

 “Somos guerreros, somos campeones, somos la fuerza de miles de corazones” se escuchaba, mientras la afición no paraba de saludar a sus héroes.

Vestidos con la playera blanca que se repartió el domingo por la noche al terminar el encuentro de la Final, el equipo lució en el pecho la leyenda: “¡Campeones, 6 se pudo!”, haciendo clara alusión a la sexta estrella del equipo.

Previamente se realizó una misa de gracias en la capilla del TSM, fue una celebración privada, tiempo de reflexión para muchos, de oración para otros, finalmente su trabajo y dedicación a lo largo de varios meses los puso en lo más alto.